Israel 1967, golpe de estado militar de Moshé Dayan y la Guerra de los 6 días
Michael Añasco
07.06.2021
La desclasificación de los documentos de la CIA, confirmo lo que se sospechaba: Israel y el primer ministro el laborista Levi Eshkol, fue víctima de un auténtico golpe de estado militar encabezado por generales israelíes encabezados por Moshé Dayan.
Según la propia confesión de sus generales, Israel no estaba amenazado de destrucción en junio de 1967, sino que, además, el estado mayor del ejército había preparado desde hacía mucho su plan de conquista de Cisjordania, Jerusalén, Gaza, Sinaí y el Golán. El impuso este plan mediante un golpe de Estado contra el primer ministro Levi Eshkol y los miembros de su gobierno aún dubitativos a la hora de desencadenar las hostilidades.
Nasser y su ejército de fantasía.
Nasser muy conocido y admirado por su "panarabismo socialista", anticolonial en el Medio Oriente, paso por algo similar Levi Eshkol .Se sentía todo poderoso, invadió la península de Sinaí, cuya seguridad estaba en manos de los cascos Azules de la ONU y bloqueo el acceso al Mar Rojo de Israel. gestiones diplomáticas lograron el apoyo de Irak, Líbano, Siria y sobre todo el apoyo de las masas.
Después del derrocamiento de la frágil monarquía egipcia en 1952, siguió la nacionalización del Canal de Suez en 1956. Nasser se concentraría en el desarrollo social y económico de su pueblo. Hakim Abdel Amer se ocuparía de lo militar y la seguridad. Un ejército de 100.000. hombres con armamento y entretenimientos aportado por la Unión Soviética incluidos cazas Tupolev
En la práctica se instauro un estado policial y una corrupción generalizada en las fuerzas armadas egipcias. Tierras, industrias y patrimonios. Exiliando opositores, periodistas e inversores. En la práctica cayendo bajo el tutelaje de la Unión Soviética, que entre otras cosas construyó la represa de Aswan.
Dos días después del final de la guerra de los 6 dias-5 al 10 de junio de 1967-, el primer ministro israelí, el laborista Levi Eshkol, declaraba: "La existencia de Israel pendía de un hilo. Pero las esperanzas de los dirigentes árabes de aniquilarle han sidoaniquiladas". Esta tesis -la de que Israel estaba amenazado de desaparición, y con él su población- había estado en el origen de la "guerra preventiva" que acababa de realizar Israel contra sus vecinos árabes. Una vez evaporada la afirmación inicial de los israelíes pretextando que los egipcios habían emprendido las hostilidades, la tesis de la amenaza existencialse convirtió en el argumento político y diplomático constante de Israel para justificar su ataque. El holocausto judío estaba muy presente y Nasser hizo la poca feliz declaración de echar a los judíos al Mar Mediterráneo.
Sincericidio general.
Sin embargo, cinco años más tarde, del fin de la guerra una serie de generales, daban una opinión sincera sobre la guerra de los 6 días.
El exjefe del Estado mayor adjunto Ezer Weizmandisparaba primero: "La hipótesis del exterminio no fue nunca contemplada en ninguna reunión", aseguraba quien sería más tarde presidente del Estado de Israel. Después, le tocaba a Chaim Herzog, exjefe de información militar y también futuro presidente, al declarar: "No había ningúnpeligro de aniquilación. El cuartel general israelí jamás creyó algoasí". En fin, el propio jefe de Esta" do mayor, el general Haim Bar-Lev, sucesor en el puesto de Yitzhak Rabin, remachaba "Noestábamos amenazados de genocidio en vísperas de la guerra de los seis días, y no pensamos jamás en tal posibilidad".
El general MattiPeled, jefe de la logística, iba a resumir de forma radical la opinión de esos generales: "Pretender que las fuerzasegipcias concentradas en la frontera eran capaces de amenazar la existencia de Israel constituye un insulto no solo a la inteligencia de cualquier persona capaz de analizar este tipo de situación, sino ante todo un insulto al ejército israelí". Y añadía: "Todas esas historias sobre el enorme peligro que corríamos (...) no fueron jamás tomadas en consideración en nuestros cálculos antes de las hostilidades. Cuando estos generales dicen "nosotros", o "nuestros cálculos", se refieren, por supuesto, al estado mayor.
Ciertamente, estas declaraciones datan de 1972, una época en la que emborrachado por su masiva y fulgurante victoria de 1967, el ejército israelí se siente invencible. Los generales que las expresan han podido dulcificar parcialmente el ambiente que reinaba entre ellos cinco años antes. Ocultan por ejemplo que Yitzhak Rabin temía la posibilidad de "varias decenas de miles de muertos" israelíes en caso de guerra. No obstante, expresan una verdad fundamental. Antes de junio de 1967, casi todos los generales israelíes manifestaban una confianza casi absoluta en su futura victoria.
Además, no eran los únicos. John Hadden, director de la sección de la CIA en Tel-Aviv, juzgaba en caso de guerra con sus vecinos, Israel vencería "en seis o diez días, estaba seguro de ello", según escribe el historiador Tom Segev. La CIA había informado de ello a Washington, y esta certeza influyó en gran medida en el acuerdo final que dio el presidente americano Lyndon Johnson al ataque israelí, tras haber manifestado durante mucho tiempo grandes reticencias a la puesta en marcha de una "guerra preventiva". Lyndon Johnson presidente de EE.UU estaba empantanado en la guerra de VietNam y no podría abrir un segundo frente de guerras y la dependencia del petróleoárabe.
"Ampliar las fronteras de Israel".
El motivo por el que los generales israelíes estaban tan seguros de sí mismos es objeto de un capítulo entero de TheSix -Day War (Yale UniversityPress, 2017), un reciente libro del historiador israelí Guy Laron. Cuando en 1972 esos generales levantaron el velo sobre sus motivaciones reales para desencadenar la guerra, quien entonces era el jefe del ejército del aire, el general MordechaiHod -cuyas fuerzas habían aniquilado a las aviaciones egipcia, siria y jordana en apenas más de una hora de la mañana del 5 de junio de 1967- declaró: "Durante 10 años, planificamos lo que ocurrió durante esos 80 minutos iniciales. Vivíamos con ese plan, dormíamos con él, comíamos con él. El título del capítulo que consagra al tema no tiene ninguna ambigüedad: se titula "Ampliar las fronteras de Israel".
El Lebensraum israelí.
En trece densas páginas, el historiador detalla cómo, casi desde el día siguiente del fin de la guerra de 1948, el estado mayor israelí preparó de forma minuciosa la extensión de las fronteras de Israel. Cuando llega al poder en 1963, el primer ministro Levi Eshkol se reúne con el jefe del estado mayor, TsviTsour, que le explica que han que reforzar la capacidad militar del país de forma que, en la ineluctable próxima guerra con sus vecinos, Israel sea capaz de ganar". Su adjunto Yitzhak Rabin lo confirma "conquistar el Sinaí, Cisjordania, el Sur del Líbano y la meseta del Golan. Ezer Weizman, jefe del ejército del aire, lo dice de forma más altiva aún: "Para su seguridad, el ejército deberá ampliar las fronteras, corresponda o no al planteamiento delgobierno". El mismo Weizman, cercano al partidoHerout, promotor histórico del Gran Israel, sugiere entonces al gobierno pensar seriamente en lanzar una guerra preventiva"¡en los próximos cincoaños! Otro general, YeshayahouGavish, previene de que, si el rey Hussein de Jordania fuera derrocado, Israel debería apoderarse inmediatamente de Cisjordania.
Eshkol quedó sorprendido, aunque, en realidad, esos oficiales "no hacían más que reiterar conceptos formulados desde los años 1950", explica Laron. Y multiplica los ejemplos. Todos los círculos del estado mayor desde hacía quince años habían sido educados en la idea de que las fronteras del Estado, tal como habían resultado del armisticio firmado en 1949 con los ejércitos árabes, eran "indefendibles". Desde 1950, el departamento de planificación del ejército se dedicaba por tanto a trabajar en la puesta en pie de otras fronteras, más seguras. Tres "barreras físicas" fueron señaladas entonces: el Jordán frente a Jordania, los altos del Golán frente a Siria y el río Litani en el Sur de Líbano. Estas tres barreras eran percibidas por los militares como constitutivas de, según su expresión, "el espacio vital estratégico" del país. Un documento de 1953 les añade el Sinaí, para asegurar a Israel recursos petroleros y minerales.
En 1955, un año antes de la operación de Suez realizada por los franceses y los británicos el jefe de estado mayor Moshé Dayan explicaba que Israel no tendría ninguna dificultad para encontrar un pretexto para lanzar un ataque contra Egipto. "Debemos estar preparados para conquistar Gaza y la zona desmilitarizada [el Sinaí] hasta el estrecho de Tiran. Pero debemos pensar en un plan de tres fases. La segunda será alcanzar el canal de Suez y la tercera El Cairo. Desarrollar o no las tres fases dependerá de los objetivos de la guerra". En cuanto a Jordania, su plan evocaba "dos fases: la primera será alcanzar la línea de Hebrón, la segunda conquistar el resto hasta el Jordán".
En fin, añadía, "Líbano no es más que nuestra última prioridad, pero se puede llegar hasta el Litani. Y en Siria, el Golán constituye una primera línea a alcanzar, la segunda sería Damasco". En 1960, Yitzhak Rabin, convertido en general, redacta un memorándum detallado sobre la forma de hacer evolucionar al ejército a fin de conquistar nuevos territorios en una próxima guerra. En abril de 1963, cuando estallan disturbios en Jordania, Dayan entonces ministro de agricultura y el viceministro de defensa Shimon Peretz indican al primer ministro David Ben Gurion que un derrocamiento del rey hachemita "proporcionaría un pretexto" a Israel para conquistar Cisjordania.
Un plan largamente madurado.
Este estado de espíritu -el de conquistar nuevos territorios para ampliar las fronteras y en particular "terminar el trabajo" no acabado por la guerra de 1948, es decir, en particular apoderarse de Cisjordania y de la banda de Gaza- no es solo objeto de planes de conquista militares. Éstos van acompañados de una preparación política del día siguiente de las conquistas, mostrando que Israel, incluso a la salida de una guerra que se suponía estrictamente "defensiva", no consideraba privarse de sus beneficios. Así, cuatro años antes de la guerra "preventiva" de junio de 1967, el fiscal general del ejército israelí MeirShamgar (futuro presidente del Tribunal Supremo de 1983 a 1995) recibía la orden de comenzar a poner a punto un código jurídico que Israel aplicaría en caso de conquista de nuevos territorios. Se dieron cursos sobre la jurisdicción militar en territorio conquistado a los alumnos oficiales y a los oficiales de la reserva del ejército israelí desde el verano de 1963, según informa Laron. En diciembre de 1963, el jefe de estado mayor asignó al general Herzog a la cabeza de una unidad especial destinada a preparar una ocupación de Cisjordania. A partir de entonces, indica Laron, la Escuela Superior de Estudios Militares israelí incluye en sus cursos la administración militar de las poblaciones de territorios conquistados, y fue imprimido un folleto en este sentido para los futuros responsables de tal actividad. "Numerosas copias de este folleto fueron incorporadas al kit que los jueces y fiscales militares deberían recibir en cuanto comenzara la ocupación", escribe Laron.
Sin embargo, antes de junio de 1967, la idea de la extensión de las fronteras parecía permanecer confinada en Israel a dos corrientes políticas muy identificadas. De una parte, la derecha nacionalista, que no renunciaba a su sueño de Gran Israel "en las dos orillas del Jordán", del otro la fracción activista del movimiento laborista en el plano territorial, llamada AhdutHaavoda (Unidad laborista), que no había aceptado nunca la partición de Palestina. Las dos corrientes eran minoritarias. En cuanto a los gobiernos israelíes, a dominante laborista, éstos se dividían tradicionalmente entre "halcones" y "palomas" respecto al espacio árabe vecino. El primer ministro David Ben Gurión constituía en su seno la figura del árbitro halcón, pero pragmático. En cambio, lo que muestra Laron, es que la idea de "recuperar" por la fuerza los territorios de Palestina no conquistados en 1948 y más generalmente de "ampliar" las fronteras de Israel estaba presente, a nivel del estado mayor, de forma constante, entre 1948 y 1967.
Por otra parte, es interesante señalar que en el estado mayor, tradicionalmente, el sector AhdutHaavoda del laborismo estaba sobrerrepresentado. Entre ellos, en bromas, los generales israelíes llamaban a los viejos políticos sionistas "los judíos", término que simbolizaba a sus ojos la "debilidad" congénita de quienes han mantenido la mentalidad miedosa de la diáspora. A cambio, esos políticos denominaban a los jóvenes generales como "los prusianos" ...
Lebensraum.
Un "putsch a la israelí"
Ciertamente, los servicios de planificación de un estado mayor están hechos para responder a todas las situaciones imaginables, de las más evidentes a las más improbables. Pero la constancia de los planes de conquista israelíes, su lógica y su mejora permanente -el hecho, por ejemplo, de que los dispositivos para evacuar a las poblaciones de Cisjordania y del Golán (en autobús y camiones) estuvieron instantáneamente disponibles en junio de 1967 -muestran sin duda que, como diría el general Hod, el estado mayor había vivido, comido y dormido casi dos decenios con este plan de ampliación de las fronteras "sin dejar nunca de perfeccionarlo". Es indudablemente con este plan en la cabeza como por todas partes, los generales israelíes comenzaron -sobre todo a partir del 23 de mayo de 1967, fecha del anuncio del cierre por Egipto del estrecho de Tiran, considerado por Israel como un casus belli -a ejercer una presión creciente sobre el gobierno y el primer ministro para que autorizase el lanzamiento de una guerra preventiva.
Estas presiones, durante los doce días que precedieron al ataque israelí, han sido luego ampliamente documentadas. El estado mayor, Rabin a la cabeza, asegura que si Israel no reacciona, su "capacidad de disuasión " sufrirá por ello. Convencido de la victoria, el general Ariel Sharon señala al gobierno que no puede desaprovechar una "ocasión de aumentar el tamaño del país. El general YigalAlon, miembro del gobierno y jefe del AhdutHaavoda, propone "inventar un pretexto" para atacar. Frente a las reticencias de Eshkol, que quiere asegurarse un apoyo americano, el general Weizman le llega a exigir públicamente el 1 de junio: "¡Eshkol! Da la orden de comenzar la guerra! (...) Un ejército fuerte que no espera más que una orden tuya. Danos la orden de ir al combate y venceremos". El general Hod asesta el golpe de gracia: asegura que cuanto más rápidamente actuemos, menos pérdidas tendremos. El 2 de junio, Eshkol capitula frente a lo que Laron llama "un putsch muy a la israelí".Comparando al Putsch de Adolf Hitler en Munich.
Menahem Begin, jefe de los ultranacionalistas, entra en el gobierno. Y Moshé Dayan, el más ferviente partidario de una guerra inmediata, también. Éste afirma inmediatamente: "En dos dias estaremos en el canal" (de Suez). En cuatro, los generales están también en Jerusalén y en el Jordán, en seis en el Golán. Una foto estará pronto en todas las portadas del mundo entero: la de Dayan, en uniforme, y Rabin, acompañados del general OuziNarkiss, entrando en el casco antiguo árabe de Jerusalén. "Era la guerra de los generales, y ellos la habían ganado", concluye Guy Laron . Fueron recompensados por ello: de 1966 a 1975, la parte del presupuesto asignada a la defensa comparada con el PIB israelí se cuadruplica, pasando del 6,4% al 24,7%.Generales Isaac Rabin,UziNarkis,IsraelTal,MordejaiHod,ArielSharón.
Lebensraum.
El objetivo de la política exterior nazi era la conquista del Lebensraum o espacio vital alemán. Su imperialismo era a la vez económico y racial. Hitler sostenía que el pueblo elegido (la raza superior) debía disponer de suficiente espacio, definido como una relación entre los recursos (tierras, alimentos) y la población. Su objetivo inmediato eran las tierras de Europa Oriental, pobladas por razas consideradas inferiores.
Gamal Abdel Nasser, acorralados por sus generales.
Gamal Abdel Nasser muy conocido y admirado por su "panarabismosocialista", anticolonial en el Medio Oriente, paso por algo similar Levi Eshkol .Después del derrocamiento de la frágil monarquía egipcia en 1952, acordaron que Nasser se concentraría en el desarrollo social y económico de su pueblo. Hakim Abdel Amer se ocuparía de lo militar y la seguridad. En la práctica se instauro un estado policial y una corrupción generalizada en las fuerzas armadas egipcias.
Gamal Abdel Nasser exploto de furia ante el aniquilamiento su ejército en menos de 2 días. Renuncio a la presidencia. Su ejército era de fantasía la mayoría eran reservista, granjeros. Los fusiles no tenían municiones, igual sus tanques de guerras o vehículos de transporte. Los reservistas y soldados egipcios caminaron por la desértica Península del Sinai para llegar al frente y rendirse ante los israelíes o desertar directamente.
Nasser firmaba los cheques para los sueldos de soldados y reclutas, de 100.000 hombres, compra y el mantenimiento de su ejército. Sus cazas Tupolev y Mirage no tuvieron oportunidad. Destruidos sobre la pista en menos de una hora.
Abdel Hakim Ameren agosto de 1967 fue detenido junto a otros cargos militares y dos ministros, todos acusados de planear un Golpe de Estado contra Gamal Abdel Nasser. El 14 de septiembre se anunció su muerte, sobre la cual hay versiones distintas ofrecidas por el ejército y por otras fuentes.
Ganadores.
El Reino Hachemita del Jordán. Al no llegarse a un acuerdo de dos estados, Cisjordania quedo la bajo la órbita de Jordania. Movimientos republicanos palestinos querían derrocar al monarca Hussein. En la práctica Cisjordania se autogobernaba, pero los sueldos de maestros y médicos los pagaba el rey. Con la ocupación israelíes, por un corto tiempo, los Hachemitas volvieron a sus vidas de pastores.
Generales.
Después de 1997 los primeros ministros israelíes y sus ministros tienen formación militar. Los israelíes evaluaron los hechos políticos del gabinete de Levi Eshkol. Los primeros ministros son también ministros de defensa.
Material CommonCreative CC. Basados en textos en de periodistas Judios auto declarados de izquierda o laicos. AmnonKapeliouk, TomSegev, Guy Laron.
Michael Añasco
michaelanascoblogger@hotmail.com
https://michaelanascoblogger.blogspot.com
UyPress - Agencia Uruguaya de Noticias