Antropología, energía atómica y disuasión. (IV Final). Ruben H. Díaz
04.04.2025
El futuro de la humanidad es de los humanos. Buena noticia. El peligro atómico y el medio ambiente dependen de las acciones que desarrollemos. El desafío desde el espacio lo estamos intentando controlar con éxito, aunque allí puede haber causas que escapan a nuestro control.
Inteligencia Artificial me ha proporcionado cifras que me sorprenden sobre el gasto militar, de sostenimiento de la estructura atómica de Estados Unidos, Rusia y China. Yo se los transmito y los doy por buenos. Pero me parecen muy difíciles de sostener.
El gasto militar en Estados en el 2024 fue de 782 mil millones de dólares. De los cuales 44 mil millones están destinados al aparato atómico. El presupuesto de la NASA es de 2000 millones de dólares. De Rusia solo logre obtener como información que el aparato atómico insume un gasto de 10 mil millones al año. Del gasto para la conquista espacial se brinda la misma cifra que Estados Unidos, 2 mil millones al año. De China la única cifra que se obtiene es de 5 mil millones en gasto para sostener el poderío atómico. Las fuentes que se mencionan es el Instituto Militar de la Marina de USA en el caso Chino. Para lo demás el Instituto Internacional de Estudios Estratégicos (IISS).
Hay nueve países que tienen bomba atómica. Doy su nómina con la cantidad de bombas de cada uno. Rusia 4380. Estados Unidos 3708. China 500. Francia 290. Reino Unido 225. Pakistan 170. India 170. Israel 90. Corea del Norte 50. El único país que desarrolla tecnología militar atómica es Irán.
Cuando hablamos del futuro de la humanidad, todas estas cifras son relativas y no fundamentales. Lo importante es el talante intelectual de la civilización global. Visualizar el futuro y donde poner el énfasis para seguir desarrollando un proceso ascendente, de demografía, prioridades culturales y sociales que nos hagan progresar y ser felices. En ese sentido parece indispensable seguir creando vida, a través de explorar el sistema solar y en un futuro lejano otros sitios del universo.
Creo que no tenemos el monopolio de vida inteligente. Que sin duda hay otras civilizaciones que pasaron por situaciones parecidas a las que nos toca vivir a nosotros hoy. Tal vez nos observan. Es posible que en algún momento interactuemos. Si pretendemos seguir existiendo, no podemos poner el acento en enfrentarnos entre nosotros. Sino salir al sistema solar, colonizarlo y expandirnos. Estamos muy cerca a autodestruirnos por conflictos que vienen del comienzo de los tiempos. Disputas por territorios en los límites entre Asia y Europa. O factores intelectuales. Autoritarismo o democracia. No estoy inventando nada. Es todo de sentido común.
Resulta que Estados Unidos destina al año 44 mil millones de dólares a la bomba atómica y solo dos mil en la conquista del mundo exterior. En Rusia sucede algo parecido. Lo mismo China. Europa se rearma. No tiene otra alternativa. Japón también. Estamos preparando nuestra propia extinción. Podríamos transcribir muchos estudios sobre el mundo y los humanos después de una guerra nuclear, no tiene sentido. Son ciertos y todos los conocemos. El clima de confianza y razonabilidad que creamos en la crisis de los misiles de Cuba se desmorona. En medio de la incertidumbre y el terror.
Los tres líderes de las tres grandes potencias del mundo, trabajan para la destrucción de nuestra civilización. Todo lo que hace Trump es malo. Destruye el comercio con el aumento de los aranceles. Crea una crisis de gravísimas consecuencias. Durante su primer gobierno Corea del Norte no podía llegar con misiles al territorio norteamericano. Hoy se encuentra en condiciones de atacar desde su propio territorio a ese país. Su insolencia ha llegado al punto de que mientras Estados Unidos y Rusia informan cada vez que hacen pruebas con misiles intercontinentales, ellos no respetan esa conducta. Eso es fruto de la política de Trump. Irán había dejado de desarrollar tecnología para tener su propia bomba, después de un acuerdo con occidente en ese sentido. Su sociedad se abría. Los derechos de la mujer ganaban espacio. Todo eso se perdió después que Trump no mantuvo lo acordado. Ataca el medio ambiente para obtener dinero. Permite de nuevo explotaciones de petróleo en Alaska, por ejemplo.
Putin logro algo que se creía era imposible, impensable, traer de vuelta la guerra a Europa. Es un Zar un siglo después. Un restaurador imperial fuera de tiempo. Su régimen pone en peligro la paz mundial para volver al pasado. Quiere avanzar sobre Europa y Ucrania es su primera víctima. Pudo ser la tercera potencia mundial en materia atómica cuando se desmembró la URSS y no la dejaron. Con razón, era lógico temer un desatino con semejante poder a un país que recién empezaba su camino. Pero justamente por eso, entre muchas otras razones, hoy no tiene sentido entregarla al déspota ruso.
Xi Ximping rompe con la política capitalista de China y ya la economía de su propio país lo sufre. Justo cuando el capitalismo le hizo volver a los primeros planos de la política mundial, luego de siete siglos, en tan solo cuarenta años. ¿ Qué sentido tiene retroceder a lo que no funciono por simple ideología? . Después de haber logrado en tiempo record ser el segundo producto bruto del mundo. A poco de estar primero con todo lo que eso significa.
Los humanos tenemos tendencias autodestructivas. Sus grandes imperios, los que lograban el orden y el progreso, no desaparecieron por sus enemigos. Que siempre fueron muchos. Sino más bien porque nuevas generaciones perdieron la guía conceptual por la cual lograron sus predominios. Eso puede estarle pasando a Estados Unidos. Con un Presidente que coincide con cuanto tirano anda en la vuelta. Mientras no tiene un solo gobernante demócrata que sea amigo cercano al que respete y pida consejo.
Mala noticia. Los humanos estamos invirtiendo más en desarrollar tecnologías que pueden extinguirnos, que otras, que pueden proyectarnos en el tiempo. Me refiero a la conquista del sistema solar y la energía atómica. ¿ Estamos locos?
Ruben H. Díaz
UyPress - Agencia Uruguaya de Noticias