EE.UU. e Israel: una cuestión de élites. Segunda parte. Luis E. Sabini Fernández
04.04.2025
1945. Antes del fin de la 2GM, EE.UU. adquiere objetivamente la condición de primera nación en poder del planeta.
Y por un instante su vanguardia, su élite, imagina que puede alcanzarse un planeta unido, regido por la ley que EE.UU. ha alcanzado (ese instante es inesperadamente fugaz, porque en la misma década, con la llegada de la bomba H soviética, 1949, se desmorona todo unicato).
Pero en 1945 ya no gobernaba EE.UU. la élite que lo había forjado. Allí hay ya gato encerrado. La realidad es diferente a lo proclamado.
Hay indicios de esa nueva realidad no aparente pero sí subyacente; por ejemplo, cuando en 1942 el congreso sionista mundial de ese año, en Nueva York, conocido como el de Biltmore (por el hotel que albergara a sus participantes)[1] decide, por sí y ante sí, abandonar la protección del Reino Unido, postulando un acercamiento a EE.UU. -el sionismo cambia de líder probritánico a líder pronorteamericano-, con lo cual en rigor el sionismo, apostando ahora a los "5 millones de judíos" que habitan EE.UU., tejerá los contactos e influencias necesarias para que EE.UU. se convierta en su protector (aun cuando el sionismo era a la sazón notoriamente débil dentro de la población judía estadounidense).
Algo peculiar en el enroque: no suelen ser los protegidos los que deciden. En general, uno tiende a suponer que deciden los protectores. El diseño "biltmoriano" deja entrever otro juego de fuerzas, menos expreso, más subyacente. Entramos de lleno al universo de los lobbies.
El sionismo podía entonces ser insignificante, pero los judíos tenían ya mucho peso en la no tan novel nación. Y en sitios y enclaves que se revelarán decisivos.
Y el señorío que en plena guerra mundial mantiene el sionismo se refleja en su lenguaje desenfadado: en las instancias de Biltmore se analizan "las circunstancias políticas, jurídicas y administrativas bajo las cuales entraremos y colonizaremos."[2]
No hubo robo. Es casi como un descenso divino.
Lo que hay que desechar no son prácticamente humanos (en todo caso si lo son, son de otra categoría; por eso, los nativoamericanos no tienen historia... y los palestinos tampoco).
El Consejo de Delegados israelitas en EE.UU. se organizó en 1861. Todavía no teníamos una organización sionista, pero los cabildeos ya eran decisivos, como que esta novel organización logra frustrar el intento -cuando el estallido de la Guerra Civil norteamericana-, de que se califique a la Unión, embrión de EE.UU., de "cristiana".
El desenlace de la llamada 1GM es decisivo. Más allá de las sesgadas y falsas historias oficiales con que nos han "llenado la cabeza" durante décadas, cada vez queda más claro que 'la historia la escriben los que ganan y eso quiere decir que ni siquiera es historia': la Primera Guerra Mundial, también llamada "la Guerra Europea" fue un ardid británico ante el avance germano en el concierto de las naciones europeas, cuando todavía Europa se consideraba y era considerada centro político mundial.
La Alemania del Káiser, que no quería la guerra porque precisamente sin ella se estaba afianzando (investigación, industria química, bélica, náutica), como lo revela, por ejemplo, su cantidad de premios nóbeles de la época, es juzgada por las naciones vencedoras, colonialistas, imperialistas, como la culpable de la 1GM y se le hace pagar "los platos rotos". Todos los platos rotos. Tanta indecencia, tanta inversión de la verdad, tanto ultraje, desató una tormenta psíquica entre los alemanes que preparó sus ánimos para el nazismo, inicialmente un movimiento justiciero.[3]
El conflicto "inicial" en 1933 es entre la Declaración de Guerra del judaísmo internacional o mundial al nazismo y la política nazi de juden aus! (¡judíos afuera!).[4]
El aporte judío a EE.UU. y particularmente a su vida intelectual es fuerte.
Los principales diarios de "la gran nación del norte" están dirigidos por judíos. El NYT, por la familia Ochs-Sulzberger, por ejemplo. Y en la década del '30 queda claro que seis de las siete grandes compañías cinematográficas tienen dueños y directores de origen judío. Y Hollywood era ya ojos y oídos de la población. Característica que ha ido incrementándose con los desarrollos tecnoculturales de la modernidad y de la posmodernidad.
Pensemos en el triunfo mediático de la imagen sobre la palabra (pero recordemos que es la palabra la que nos revela nuestra condición humana, y pensante).
De la influencia judía al dominio sionista
Aunque el sionismo no era dominante hasta entonces, con el establecimiento del Estado de Israel, en muy poco tiempo, pasa a ser clave dentro de la comunidad judía norteamericana.[5]
Otro momento, tan decisivo para el ascenso de una élite norteamericana judía, como el congreso mundial sionista de Biltmore que ya hemos señalado, fue el Tribunal de Nurenberg de 1945. En la misma ciudad en que el nazismo había hecho el suyo en 1935, para definir pureza de sangre.[6] Al fin de la 2GM, los autodesignados Cuatro Vencedores, los que ocupan militar (y sexualmente) Alemania -EE.UU., URSS, Reino Unido y Francia- establecen un tribunal para juzgar a los derrotados alemanes. Es un golpe propagandístico, porque se acusará a soldados alemanes de haberse empeñado en ganar la guerra, como si militarmente pudiese haber habido otra secuencia sensata. Eso ya habla del sesgo político del tribunal. Que será un golpe propagandístico en defensa de lo judío porque toda la estructura administrativa del tribunal será cedida, por parte de EE.UU. a la organización y la estructura llevada adelante por judíos (son cuatro los vencedores, pero EE.UU. era el primus inter pares, su voto era decisivo).
Y eso que todavía ni asomaba el relato del Holocausto (con mayúscula) inaugurado luego de una producción hollywoodense (década de los '70) y la instauración del IHRA (Alianza Internacional para el Recuerdo del Holocausto), que es de 1998.
El dominio judeosionista es progresivo, escalonado, en los órganos de dirección de EE.UU. Se puede ver, por ejemplo, cómo EE.UU. responde con una guerra multinacional a la ocupación iraquí de Kuwait, despedazando al ejército iraquí, pero dejando en pie a Hussein, enemigo jurado de Israel. La influencia israelí, empero, es decisiva. Israel no acepta sólo la derrota de Hussein. Con info falsa, logra que EE.UU. actúe una vez más contra Irak y su líder, derribándolo y dándole muerte (2003).
Siglo XXI
Y así entramos al siglo que vivimos. Un Israel plantado como potencia mundial, con una red de control no expreso que puede ser la mayor del mundo entero.
Pensemos, por ejemplo, en "los 5 Ojos", 1948; una red de control de "toda" la información planetaria (entonces telefonía, telegrafía, teletipos, correspondencia, ediciones, todo ello pasando por grandes instalaciones en todo el mundo, a cargo de oficinas de supervisión, detección, lectura y escucha ensambladas de EE.UU., Reino Unido, Canadá, Australia y Nueva Zelandia: las cinco naciones anglo.[7] En las últimas décadas del siglo xx con el desarrollo técnico de la computación, los 5 Ojos ampliaron en progresión geométrica el cúmulo de información que supervisan. El volumen mundial es tal que no hay forma de control expreso y toda detección de sospecha se basa en que mensajes presenten palabras claves; únicamente ante ellas se avanza en el espionaje).
Algunos estados que se han considerado beneficiados por el resultado de la 2GM y las disputas geopolíticas mundiales, caso Francia, se han quejado de perder grandes negocios de índole internacional, porque los 5 Ojos mediante, empresas anglo se los han arrebatado. Alemania, que desde 1945 pasó a formar parte del "mundo libre", también ha reclamado por enterarse tarde.
Porque adueñarse de la info circulante no es sólo un tema de control ideológico, sino que también puede ser comercial.
Si hay hoy un sexto ojo, es Israel, al que se le ha concedido tan envidiable ingreso.[8]
La situación de la comunidad judía en EE.UU. y la relación de EE.UU. con Israel
Dejemos a un lado la relevancia del MOSSAD, la CIA y el M6, que parece enorme. Ciñámonos apenas a la promulgación de leyes, convenios y disposiciones, a la acción legislativa del Congreso de EE.UU.
De los 435 diputados electos, más de 300 reciben suculentos aportes del American Israel Public Affairs Committee (Comité de Asuntos Públicos Estados Unidos-Israel), AIPAC. El AIPAC de hecho hace funcionar la labor legislativa de EE.UU., con sus viajes, con sus cuerpos de asesores. ¿Cuántos de tales representantes estarían dispuestos a prescindir de esos dinerillos? La historia parece encontrar escasísimos ejemplos.
Porque no se trata solo de recibir auxilio monetario. Se trata también de no ser catalogado como antisemita por entender que matar población civil desarmada, infantil, es asesinato y que hacerlo colectiva, sistemática y reiteradamente constituye genocidio.
Entre ser genocida entre muchos, casi anónimamente, y ser estampillado antisemita e individualizado... ya sabemos qué elige la enorme mayoría de representantes de EE.UU.
Cuando Beniamin Netanyahu llevó al Congreso de EE.UU. un dibujo infantil de bomba con la mecha encendida, del tipo de la que vimos en la inolvidable Cops de Buster Keaton, y con semejante ilustración hizo su discurso, a lo largo de casi 30 minutos recibió más de 30 aplausos cerrados. A razón de un apoyo estentóreo cada 50 o 55 segundos. Pero Netanyahu no había viajado con claque. La tuvo, allí, en el Congreso, "espontáneamente".
Remito al paciente lector a mi nota anterior "Aplicando el sagrado principio de desigualdad ante la ley", donde revelo la mentira soez de tanto democratismo declamado desde las usinas "democráticas": cuando Lindsey Graham, senador norteamericano, impugnó airadamente las "órdenes" de arresto de la Corte Internacional de Justicia del 21 de noviembre [2024] contra los dirigentes israelíes, Beniamin Netanyahu y Yoav Gallant, afirmó: "El Estatuto de Roma no se aplica a Israel, ni a EE.UU., ni a Francia, ni a Alemania, ni a Gran Bretaña, porque no fue concebido para actuar sobre nosotros." ¡Ah! Somos todos iguales ante la ley, pero algunos son más iguales. ¡Honor a George Orwell!
Vale la pena otro buen ejemplo, que nos brinda David W. Pear.[9] Cómo Cecil Rhodes "constructor de imperios", William Stead, periodista y Reginald Baliol Brett, consejero real británico, arman una sociedad secreta, "La Sociedad de los Elegidos", cuyo mero nombre ya los califica. Que dedicarán buena parte de sus conciliábulos a menoscabar y destruir Alemania, entrevista (bien entrevista) como la nación que podía desbancarlos del poder mundializado que gozaban...
Así que uno no tiene más remedio que creer en brujas. Transcribo un tramo del abordaje de Pear:
"La Sociedad de los Elegidos se organizó en círculos dentro de círculos. En el círculo interno estaban Cecil Rhodes, Alfred Milner, WT Stead, el vizconde Esher, el marqués Salsbury, Lord Rosebery y Nathaniel Rothschild. El rey Eduardo VII fue un miembro central, y después de su muerte en 1910, le sucedió en su lugar el rey Jorge V. La Historia Oculta. Los orígenes secretos de la Primera Guerra Mundial dice:
"Stead estaba allí para influir en la opinión pública, y Esher actuó como la voz del Rey. Salisbury y Rosebery proporcionaron las redes políticas, mientras que Rothschild representó el poder monetario internacional. Milner fue el maestro manipulador, el intelectual asertivo y de voluntad férrea que ofreció ese factor esencial: un liderazgo fuerte".
La Sociedad de los Elegidos tenía un círculo exterior, al que llamaron "Asociación de Auxiliares". Los Auxiliares eran élites afines. Eran realeza, imperialistas, financieros, codiciosos especuladores, guerreros y políticos egoístas y corruptos. Los Auxiliares fueron manipulados voluntariamente, a menudo sin saberlo, por el círculo interno.
Algunos reclutas de los Auxiliares fueron Jan Christian Smuts, Arthur Balfour, Edward Gray, Richard Haldane, HH Asquith, Lord Roberts, David Lloyd George, Sir Edward Carson, Frederick Sleigh Roberts, Alfred Harmsworth y Winston Churchill.
Durante la Primera Guerra Mundial, Churchill fue uno de los imperialistas y belicistas más despiadados."
Tenemos algunos conocidos del círculo auxiliar: Smuts fue el designado por la flamante ONU, es decir por EE.UU., como el redactor del estatuto. Smuts es definido por Mark Mazower -intelectual de origen judío pero totalmente enfrentado al experimento sionista- como alguien que: "recurría a una retórica humanista y democrática al mismo tiempo que pensaba que la ONU podía ser el mecanismo perfecto para adaptar el dominio mundial blanco"; Balfour, el autor del "enroque" para legitimar el ingreso sionista a Palestina ya milenariamente poblada; Churchill, el conservador furibundo empeñado en preservar el dominio racial blanco pero anglo, exclusivo o casi exclusivamente (en todo caso, jamás compartido con germanos).
Philip Giraldi un investigador estadounidense, con formación en el área de la seguridad de su país, tiene un título concluyente: "El lobby israelí domina y pervierte las elecciones norteamericanas" [10]
Analizando el grado de corrupción en que se encuentra sumido su país, continúa: "El Estados Unidos de hoy, que se proclama a la vez una democracia y el emisor y ejecutor de las normas internacionales, es posiblemente uno de los países más corruptos y menospreciados del planeta." Da como ejemplo: "Si se miden las consecuencias derivadas de toda la corrupción, no hay mejor ejemplo que la desequilibrada relación con Israel, producto de la inyección de cientos de miles de millones de dólares provenientes principalmente de multimillonarios judíos y fuentes corporativas. El magnate de casinos Sheldon Adelson regaló a Donald Trump 100 millones de dólares y, a cambio, recibió lo que exigía: la decisión de EE.UU. de trasladar la embajada estadounidense de Tel Aviv a Jerusalén." (Ibíd.)
Me queda la impresión que desde hace unas décadas EE.UU. es un gigante, un gigante monstruoso, pero no sin cabeza, sino con cabeza ajena. Y que tal vez eso explique la cantidad de golpes fallidos que como superpotencia ha tenido.
Porque un poder monstruoso, engendrado desde sí mismo, puede tener enormes yerros -la historia nos lo muestra-, pero un poder monstruoso heterónomo va a cometer inevitablemente muchos más errores. Y horrores.
Que se multiplican por doquier, dentro y fuera de EE.UU. Las zonas habitadas por desechos humanos que se han multiplicado; los subterráneos en San Francisco, de km de largo sin luz, habitados por sobrevivientes, las tasas de suicidio, la expansión de la droga, la reiteración de justicieros o enloquecidos dedicados a matar por mano propia, los atentados en la vía pública, en los centros de enseñanza, la cantidad de desperdicios de una sociedad que presupone la abundancia; una quimera más...
Aunque la sociedad estadounidense, como cualquier otra, es -al menos todavía- mucho más que esa suma de atributos problemáticos. En nuestro pequeño Uruguay, con sus 3 millones de seres humamos, para hablar solo de cualidades individuales, hay gente noble, egoísta, solidaria, inflexible, cobarde, auténtica, dogmática, idealista, idiota, inteligente, supremacista, estúpida, generosa, roñosa, seguidista, imaginativa, brutal, perseverante, oportunista, abnegada, racista, crédula, sensata, irracional, afectiva, efectiva, mordaz, imbécil, ingeniosa, mentirosa, creativa, tenaz, solidaria, y tantas, tantas otras variantes del espíritu humano; imaginen lo que puede existir entre los 300 millones de estadounidenses.?
Luis E. Sabini Fernández
https://revistafuturos.noblogs.org/
[1] Algo para destacar que en esa fecha, 1942, los sionistas ya hablen de las "Naciones Unidas", la organización promovida desde EE.UU. fundada en octubre de 1945, con ese nombre.
[2] https://israeled.org/el-plan-biltmore-david-ben-gurion/.
[3] Entre sus atributos es inevitable reconocer amén del ultraje originario, su apodicticidad, su soberbia, su racismo expreso y ostensible... y tal vez su candor.
[4] Una política la del nazismo, con sus matices. Que hará que a mediados de esa década, las únicas organizaciones políticas legales en la Alemania del 3r. Reich sean los nazis... y los sionistas. Comunistas, socialdemócratas, anarcosindicalistas, cristianos demócratas, quedan todos fuera de la ley (o en campos de concentración). Entre tales sionistas algunos se definirán como nazisionistas.
[5] Una secuenciación muy rápida y que se repite. Tenemos el ejemplo argentino más a mano de esa "rotación de poderes" dentro de las comunidades judías nacionales. Argentina cuenta con una comundiad judía de las mayores del mundo (la quinta, tras las de Israel, EE.UU., Francia y Reino Unido). Hasta 1947, la comunidad judía argentina tenía una fuerte representación de judíos de diversa índole y extracción. Estaban, por ejemplo, los racionalistas, con sus escuelas, que desconfiaban de cierta "fiebre" ideológica del sionismo. Decía Isaac Leib Peretz (polaco): digiéndose a los sionistas: "No decís acaso que la humanidad, cual ejército hacia el frente, deberá marchar al compás que marquen vuestros tambores? Pero la humanidad no es un ejército." ("Esperanza y temor", Bs. As., 1906). El Estado de Israel sí ha resultado un ejército. Y desde 1948, las escuelas judías tradicionales o las racionalistas pierden prácticamente todos sus alumnos (que por cierto no eran todos los judíos, porque muchos concurrían a escuelas públicas), los padres judíos presurosamente ven reubicando a sus hijos en escuelas judías orientadas por el flamante estado israelí.
[6] A la luz de las intensificaciones raciales violentas posteriores, lo de 1935 resulta casi tierno. Se limita, por ejemplo, el ingreso de judíos al ejército. El nazismo, militarista, se enfocaba en este punto. Se investigaba la estirpe de los abuelos del candidato. Si tenía tres o cuatro abuelos judíos, se lo rechazaba; si tenía uno o hasta dos abuelos judíos, se lo aceptaba. El ejército nazi contó con miles de soldados con dos abuelos judíos y hasta varios oficiales de alta graduación e incidencia militar durante la 2GM con un abuelo judío (Ron Unz, "The Hidden History of the 1930s and 1940s", 6 ago 2018).
[7] Otros países o estados tienen inglés como idioma oficial; India, Jamaica, Guyana, por ejemplo, pero no fueron invitadas al cónclave de los 5 Ojos.
[8] El diario alemán Frankfurter Allgemeine Zeitung publicó en 2004 un artículo informando que las agencias de "inteligencia" de EE.UU. e Israel recibieron advertencias sobre un ataque "con aviones" contra "símbolos culturales" de EE.UU., en agosto de 2001, en forma automática. Estaban en árabe y el trabajo de traducción que emplea los 5 Ojos, sobrecargado, se atrasó. La interrogante que surgió de la info del Frankfurter fue desde cuándo y cómo Israel también pasó a formar parte de los 5 Ojos. Al revés de los 5 ácidos fuertes que son 4; el clorhídrico, el sulfúrico y el nítrico, parece que los 5 Ojos son 6...
[9] https://www.veteranstoday.com/2021/05/25/the-first-world-war-cecile-rhodes-and-conspiracy-facts/.
[10] "Israel Lobby Cash Dominates and Perverts American Elections, Unz Review, 28 jun 2024.
UyPress - Agencia Uruguaya de Noticias