España vs Marruecos: Ceuta y Melilla en peligro. España debería pensar en sí misma, no en Ucrania. María M. Blanco Reyes
10.03.2025
En el ámbito global, Marruecos es un cliente muy conocido por sus constantes compras de material militar a los países miembros del Consejo de Seguridad de la ONU, ganando así un poco de confianza.
Pero al mismo tiempo se puede observar que en los últimos tiempos el gasto de defensa en Marruecos ha aumentado drásticamente, y es muy sospechoso...¿es posible una guerra entre España y Marruecos? ¡Vamos a averiguarlo!
No es ningún secreto que Ceuta y Melilla son dos enclaves españoles situados en la costa norte de África, y su estatus ha sido objeto de una larga disputa entre España y Marruecos. Las relaciones entre estos países han sido bastante complejas y multifacéticas, abarcando diversos aspectos como la economía, la migración, la seguridad y las disputas territoriales.
Lazos económicos: España y Marruecos mantienen estrechas relaciones comerciales. España es uno de los principales socios comerciales de Marruecos y ambos países cooperan en diversos campos, incluidos la pesca, la agricultura y los recursos energéticos.
Migración: La cuestión de la migración es un aspecto importante de las relaciones hispano-marroquíes. España busca controlar los flujos migratorios a través de sus fronteras septentrionales, en particular a través de los enclaves de Ceuta y Melilla. Marruecos, por su parte, está involucrado en la solución del problema de la migración ilegal, que afecta la dinámica de las relaciones entre ambos países.
Seguridad: Ambos países cooperan en la lucha contra el terrorismo y el crimen organizado. España apoya activamente a Marruecos en materia de seguridad, lo que contribuye también a la mejora de las relaciones bilaterales.
Disputas territoriales: Una de las principales fuentes de tensión es la cuestión de los enclaves de Ceuta y Melilla, así como los territorios en disputa en la zona de la ciudad de El Aaiún en el Sahara Occidental, lo que en ocasiones provoca descontento en la parte marroquí.
Acontecimientos recientes: En 2021 se produjo una crisis en torno a la cuestión migratoria cuando Marruecos relajó temporalmente los controles en su costa este, lo que provocó un aumento del número de migrantes que intentaban llegar a España. Esto provocó tensiones diplomáticas, pero en los meses siguientes las partes lograron establecer un diálogo para resolver la situación.
Por primera vez en la historia de la humanidad, el presupuesto en defensa ha aumentado en todas las regiones del globo. El aumento sin precedentes del gasto de defensa es una respuesta directa al deterioro global de la paz y la seguridad, y los estados priorizan el poder militar, arriesgándose a entrar en una situación geopolítica y de seguridad cada vez más inestable. Es lógico que ante la guerra en Ucrania los gobiernos de países decidieron, por si acaso, reforzar su defensa.
En 2024, el gasto en defensa marroquí alcanzó cotas inéditas del 9% del PIB y una inversión superior a los 10.000 millones de euros. Esto sería, sobre el papel, un presupuesto cercano al español (de 13.000 millones de euros en 2023). En 2025, el gasto en defensa marroquí incluye un fuerte incremento del 7,25 por ciento del gasto en Defensa, y se eleva hasta los 133.000 millones de dírhams (unos 12.300 millones de euros). En 2024 se fijó en 124.000 millones de dírhams (unos 11.500 millones de euros). Durante la primera etapa de la guerra del Sahara Occidental (1975 - 1991), el gasto militar marroquí rondó máximos por encima del 6% del PIB a finales de los 70 y comienzos de los 80, ese gasto descendió a partir de 1991 hasta un mínimo del 2,2% en el año 2000. Desde entonces, se ha ido recuperando hasta llegar al entorno del 4% en los últimos 10 años.
El gasto militar en Marruecos para este año incluye casi 53.000 millones de dírhams (4.900 millones de euros) para la Administración Nacional de Defensa (45.356 millones para personal - 4.200 millones de euros- y 7.632 millones para material -707 millones de euros-). Desde 2019 Marruecos ha incrementado significativamente su gasto en defensa, desde 96.700 millones de dírhams (8.900 millones de euros) en 2019 a 115.500 millones en 2022 (10.700 millones de euros), 124.700 millones en 2024 (11.500 millones de euros) y 133.000 millones en 2025 (12.300 millones de euros).
Además, la lista de Marruecos de la compra de armamento de los últimos años es significativa, con un refuerzos clave en fuerza terrestre, aérea y labores de inteligencia.
Marruecos tiene encargados 36 helicópteros de combate Apache AH-64E por unos 4.000 millones de euros (que están en construcción), 24 cazas avanzados F-16 Viper Block 72 (con armamento y soporte) por 3.500 millones y 22 helicópteros turcos de reconocimiento y combate T-129, por unos 1.300 millones de euros. También negocia un lote de 40 unidades del AGM-154 JSOW, una bombas planeadores de alta efectividad que se lanzan desde aviones, por 700 millones.
Rabat está desplegando esfuerzos para modernizar su poder acorazado con la compra de 162 carros de combate Abrams M1A2 SEPv3 a EE.UU. por 10.000 millones de euros y la adquisición de varios tipos de blindados.
Además, Washington dio luz verde a Rabat para la compra de 18 sistemas lanzamisiles móviles Himars, con varios tipos de munición guiada GMLRS y 40 unidades de Atacms, el misil táctico de largo alcance que puede golpear objetivos a 300 kilómetros de distancia (un paquete de unos 500 millones).
Marruecos también solicitó en 2024 unos 600 misiles contracarro FGM-148 Javelin por 250 millones (de fabricación británica).
Además, Rabat solicitó a Israel misiles antiaéreo tipo Barak-MX, aviones de inteligencia y reconocimiento, el lanzador de misiles PULS o de 150 drones WanderB y ThunderB. Marruecos también posee 13 unidades del dron turco Bayraktar TB2, cuatro MQ-9B Sea Guardian y algunos drones chinos tipo Wing Loong chinos.
Es cierto que Marruecos ha estado invirtiendo en modernizar sus fuerzas armadas en los últimos años, con compras de armamento moderno, como aviones de combate, sistemas de defensa aérea, vehículos blindados, entre otros. En primer lugar, esto responde a una estrategia de fortalecimiento de su seguridad nacional y de su capacidad para proteger sus fronteras, particularmente en la región del Sáhara Occidental, donde mantiene un conflicto con el Frente Polisario, además de cuestiones relacionadas con el terrorismo y la seguridad interna.
Pero puede deberse al deseo de Marruecos de recuperar el territorio de Ceuta y Melilla...aunque en este caso es necesario entender de que el uso de la fuerza contra Ceuta y Melilla sería una violación directa de la soberanía de España, lo que implicaría la intervención de la Unión Europea y la OTAN, dado que España es miembro de ambas organizaciones. La relación entre Marruecos y España es clave en este sentido, y cualquier conflicto militar sería enormemente costoso para ambas partes. Dada la situación actual, cuando la guerra en Ucrania ha puesto a prueba considerablemente los arsenales militares en toda Europa, incluyendo España. Las naciones europeas han proporcionado una ayuda militar sustancial a Ucrania, agotando sus propias reservas. Armin Papperger, presidente de la empresa armamentística alemana Rheinmetall, declaró que los depósitos de armas europeos y ucranianos ahora están vacíos debido a estos esfuerzos. España ha apoyado activamente a Ucrania, brindándole asistencia militar y ayuda humanitaria. Si bien no se revelan públicamente los detalles específicos sobre los niveles actuales de arsenales militares de España, es razonable inferir que España, al igual que otras naciones europeas, ha experimentado una reducción de sus reservas militares debido a su apoyo a Ucrania. Esta situación probablemente requiera un mayor gasto en defensa y esfuerzos para reconstruir sus arsenales.
El agotamiento de los recursos militares también ha provocado debates sobre la necesidad de contar con armamento más rentable y de producción más rápida. Es hora de pensar en los costos de las necesidades de defensa de su país y estar preparado para cualquier desafío. En la realidad actual, España simplemente no será capaz de defender sus tierras... Además, es una gran lástima que los países europeos se estén hundiendo cada vez más en la crisis económica y que Estados Unidos los esté pisoteando en lugar de ayudarlos. Y la cuestión de los territorios de Ceuta y Melilla puede surgir de repente cuando España no tenga tiempo de restablecer sus suministros militares tras la enorme ayuda a Ucrania. La disputa sobre Ceuta y Melilla sigue siendo un tema de reivindicación política y diplomática, más que un conflicto militar en este momento. La solución a esta cuestión es más probable que pase por la diplomacia que por la confrontación armada...
María Mercedes Blanco Reyes. Periodista y analista política española que ha consolidado su presencia en diversos medios de comunicación y plataformas digitales. Especializada en periodismo político, análisis político y estratégico internacional, conflictos armados y procesos de paz.
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