Izquierdas y derechas en el siglo XXI
Lucas Archiprete
10.05.2023
Izquierdas y derechas en el siglo XXI
Los términos izquierda-derecha que conocemos en la actualidad tiene aproximadamente dos siglos de existencia. Entre los académicos, políticos y ciudadanía en general, hay quienes sostienen que, en la actualidad, ya no existen o no son válidos los términos izquierda-derecha para definir, catalogar y/o resumir la política. Considero que esa conclusión es errónea porque parte de supuesto falso. Ese supuesto consiste en que estos términos son constantes, inamovibles y, en consecuencia, son nociones vetustas u obsoletas. Pero, en realidad, cuando hablamos de la disyuntiva entre ambos conceptos, hacemos referencia, en realidad, a nociones con capacidad de evolución lo que provoca su constante vigencia.
El 4 de julio 1789, en el contexto de la Revolución Francesa, se proclama la asamblea nacional constituyente. En dicha asamblea, que buscaba la redacción de una nueva constitución, y entre sus hitos se aprobó la declaración de los derechos del Hombre y del Ciudadano. En dicha asamblea, teníamos la particularidad de que a la izquierda del presidente estaban sentados los Jacobinos y a la derecha los Girondinos. Los primeros, la izquierda jacobina, integrada por las clases bajas y medias, eran claramente republicanos y buscaban derribar la ya débil y vilipendiada monarquía. Además, bregaban por la soberanía popular y, en consecuencia, por el sufragio universal. Ellos, sostenían la idea de un estado fuerte y centralizado. Por el contrario, la derecha que eran los Girondinos representaba a las antiguas clases privilegiadas y a la alta burguesía. Eran de corte conservador hacia las reformas pretendidas. Entre sus defensas, estaba la de mantener la monarquía en el formato de monarquía parlamentaria. Eran liberales económicos y defendían la propiedad privada.
Pasado el tiempo, Norberto Bobbio, en el año 1994 escribe su famoso libro titulado Derecha e Izquierda. En dicha obra sostiene la vigencia de la diada, pero que es un error pensar a la izquierda y la derecha en singular, ya que había graduaciones dentro de cada familia, resultando correcto hablar de izquierdas y derechas. Para Bobbio, mientras que las ideologías que se identifican dentro de la familia de las izquierdas buscan reducir la desigualdad entre las personas, las derechas sostienen que es una lucha que no vale dar ya que, la desigualdad es un hecho natural en el ser humano y que jamás se podrá eliminar. Giovani Sartori, acota que izquierda y derecha se definen por oposición, ya que, lo que no es derecha es izquierda y viceversa. Son conceptos cargados de valores, sobre lo bueno y lo malo, por ejemplo. En esta línea, sostengo que como conceptos que definen valores mantienen aún su vigencia.
Hay quienes, para simplificar dicen que en cuestiones sociales y culturales las izquierdas son progresistas y las derechas son conservadoras; por su parte, en cuestiones económicas, catalogan a las primeras como estatistas y proteccionistas, y los segundos, como liberales. Pero, esto en realidad no es tan así, y podemos nombrar dos ejemplos de esto. El ex presidente Lacalle Herrera, al igual, que el ex presidente (fallecido) Tabaré Vázquez, perfectamente se los puede considerar como políticos conservadores pero el primero es un político de derecha, mientras que el segundo, de origen socialista, es claramente de izquierda. En la cuestión económica, tenemos por ejemplo a cabildo abierto que es estatista y claramente proteccionista y se encuentre entre la derecha y la extrema derecha, mientras que al ex canciller Ernesto Talvi se lo puede catalogar como un liberal de centroizquierda. Pero ahora, vale la pena preguntarnos: ¿que implica ser de izquierdas o de derechas en la actualidad?
Para responder, lo podemos hacer con una sola palabra: impuestos. ¿Impuestos? Si, impuestos. Pero, ¿a qué hago referencia con esto? Claramente, puede venir en este momento un amigo libertario o anarcocapitalista (ideologías muy de moda en nuestros días) y hacernos una exposición de motivos de porque los impuestos son un robo y porque se debería dirigir nuestros esfuerzos a lograr una sociedad sin tributos. Pero en el mundo real, hasta un liberal clásico, admite que cualquier sociedad moderna, debe de contar con un Estado, aunque sea uno chico para que cubra cuestiones como seguridad y justicia, hasta otras cuestiones como salud, educación y pensiones a la vejez. Y esto, se prevé que exista al menos en el corto como en el mediano plazo. Pero para sostenerlo se necesita financiación mediante los impuestos o tributos. Por ende, la pregunta es, ¿quién debe pagar dichos impuestos?
Una persona de derechas, básicamente, va a sostener que no se deben de cargar de impuestos a las clases altas y a los empresarios, ya que, son los que crean riqueza y los impuestos actúan como freno. En consecuencia, de forma indirecta, van a sostener que los impuestos deben de ser financiado principalmente por el resto de la sociedad, trabajadores, clases bajas, etc. Por el contrario, otra persona, pero esta vez de izquierdas va a proponer que los trabajadores y las clases bajas no deben ser los principales pagadores de impuestos, ya que, éstos son las más débiles y con menos recursos de la sociedad, por lo cual, la mayoría de los impuestos deberían de recaer en las clases altas y en los empresarios, al estar en una situación privilegiada. Es en este contexto, que surge pensar, que, económicamente hablando, los gobiernos del Frente Amplio estuvieron en la centroderecha o derecha política. Ya que, mientras que a grandes empresas como, por ejemplo, UPM se le perdonaban impuestos y se le daban demasiadas facilidades, como la construcción de vías del tren, a los trabajadores y jubilados se los tenía bajo el injusto impuesto al trabajo o a la vejez como lo son el IRPF y el IASS.
Lucas Archiprete es Politólogo. Batllista de izquierda preocupado por promover la tradición republicana, la democracia Republicana y la participación ciudadana.
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