Objetivos e instrumentos. Gustavo “Tato” Olmos
26.02.2025
En los últimos días, a raíz de la idea planteada por el futuro equipo económico de desindexar la economía, hemos asistido a una discusión pública en la que se confunden objetivos e instrumentos, empobreciendo el debate.
Primero entender
Para encarar seriamente cualquier debate, la primera condición es entender qué es lo que se está proponiendo. En la discusión caricaturizada que se ha dado entre compañeros frenteamplistas, la respuesta al futuro económico se centra en la desindexación salarial.
Sin embargo, en todas las declaraciones realizadas por el futuro ministro, Gabriel Oddone, y el futuro subsecretario, Martín Vallcorba, de lo que hablan es de desindexar la economía, no de desindexar los salarios. Los ejemplos que mencionan son todas las paramétricas en los contratos del Estado, que operan como salvaguarda para el proveedor y es el Estado quien asume todo el riesgo por la evolución de los precios.
Obviamente, el salario es uno de esos precios, pero la propuesta va mucho más allá de ese caso concreto.
El impacto de la inflación en el salario real y las posibilidades de tomar medidas para ayudar a la estabilización de precios no son las mismas en un contexto de alta inflación que las que permite una tasa en el entorno del 6% anual, como hoy tenemos.
La discusión que promueve el futuro equipo económico es aprovechar esa baja tasa de inflación para profundizarla. Aclaran una y otra vez, además, que estas decisiones serán fruto de una discusión en el gobierno, una discusión con los distintos actores sociales y empresariales, de un proceso de aprendizaje que será gradual y no lineal.
Bastardear la discusión, con argumentos en los que subyace que están pensando en una caída del salario real y del poder adquisitivo de jubilaciones y pensiones es una pésima forma de encararla. Es, además, agraviante para un equipo que tiene la misma orientación que el que permitió durante 15 años de gobierno frentamplista el crecimiento constante y significativo del poder de compra de quienes tienen ingresos fijos y el incremento de salarios y jubilaciones mínimas. Es, finalmente, un agravio al presidente electo, que habría elegido un equipo económico con una orientación contrapuesta al programa del Frente Amplio.
Definir objetivos
En materia de salario real, las Bases Programáticas 2025-2030 son muy claras.
"La negociación colectiva y la política laboral en general, asociados a las políticas de desarrollo, son fundamentales para que los frutos del aumento de la productividad lleguen al conjunto de la sociedad y permitan la reducción de la desigualdad. Se promoverá el fortalecimiento de la negociación colectiva, el aumento del salario real y el incremento gradual del salario mínimo nacional y de los mínimos por categoría, teniendo en cuenta las distintas escalas de las unidades económicas, particularmente las pequeñas y medianas empresas. Se tomarán las medidas necesarias tendientes al incremento de la participación de la masa salarial en el ingreso nacional."
Aumento del salario real, incremento gradual del salario mínimo nacional e incremento de la participación de la masa salarial en el ingreso nacional son los elementos centrales que van a guiar la gestión del equipo económico y del Ministerio de Trabajo en este terreno.
Salvo quien crea en la mala fe de alguno de estos dos equipos, nos haría bien asumir que cualquier propuesta que realicen en la materia está alineada con estos objetivos. Por supuesto que las propuestas pueden ser discutidas, confrontadas y sin duda mejoradas. Cualquier idea en estado inicial lo es. Lo que no es admisible es plantear la discusión como si lo que se estuviese proponiendo es una caída del poder de compra de trabajadores, jubilados y pensionistas. Explícitamente se trata de lo contrario.
Evaluar instrumentos
Resulta evidente que el asociar los precios de los contratos (de trabajo, de servicios o cualquier otro) a la evolución de los precios genera una inercia que conspira contra una política de estabilización de precios.
En contextos de alta inflación o de incertidumbre respecto a la inflación futura, todos los agentes tenderán a recurrir a mecanismos de indexación, como forma de proteger sus ingresos en el mediano plazo.
Los bajos niveles de inflación actuales y la credibilidad que puedan tener las políticas de estabilización de precios del equipo económico que asume en pocos días, generan una oportunidad para romper ese círculo vicioso.
Pero teniendo claro que la desindexación es simplemente un instrumento para lograr los objetivos de aumentar el poder de compra de salarios y pasividades y de políticas redistributivas que permitan incrementar el porcentaje de la riqueza generada que es destinada a los trabajadores.
Si logramos debatir en base a lo que efectivamente se propone y analizando sus consecuencias y no en base a premisas falsas, estaremos contribuyendo a mejores soluciones y a evitar la lógica de gobierno en disputa que nada bueno puede traer.
Gustavo "Tato" Olmos fue Diputado en el período 2020-2025, integrante de Marea Frenteamplista / Fuerza Renovadora / Frente Amplio. Pertenece a Generación 83 y trabajó en GeneXus. @tato_olmos
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